TESTIMONIOS  (100)

 

 

MAS HISTORIAS DE VIDA

 

PEDRO MARTIN TORRES

Mi nombre es Pedro Martín Torres, nací supuestamente el 19 de Julio de 1973, tengo hoy 37 años –a punto de cumplir 38- y según me dicen algunas tías, tenía un peso de no mas 1800 grs. Según mi madre de crianza y algún comentario de estas tías era tan chico, porque fui sietemesino. Doy cierto carácter de verdad a los dichos de mis tías, porque mis padres de crianza son las personas mas reservadas que conozco, así que no saben mucho. Estoy inscripto en el Registro Civil de Gregorio de Laferrere, La Matanza, Prov. de Bs. As., como hijo legítimo de Gregoria Herrera y Pedro Simeón Torres.
Mi Partida de Nacimiento la firmó el Dr. Mateo Cesar Cassano. Pude investigar a éste doctor, y tiene varias causas por abortos ilegales y ejercicio ilegal de medicina, incluso una condena que lo inhabilito para ejercer como médico durante 4 años. En mi partida figura como lugar de nacimiento Laferrere únicamente, sin datos de una clínica u hospital. No tengo datos de mi familia biológica. Mi madre de crianza es una persona mayor de 74 años, que no sabe que yo soy adoptado; y es una persona de carácter especial, con algunos problemas de salud; así que quiero evitar indagar por el lado de ella; además, mi padre de crianza falleció hace unos meses, con lo cual mi madre no está pasando un buen momento como para hurgarle con éste tema tan delicado. Si he encarado a algunos familiares, que si bien no me dieron datos válidos, no me negaron lo que en algún momento eran sospechas todavía.
Tengo la certeza de que soy adoptado desde hace 4 años, pero siempre lo sospeché, ya desde adolescente. Yo busco a cualquier familiar de mi familia Biológica. Mis padres de crianza me dieron una buena vida, pero eso no quita ésta búsqueda.

Yo digo que no sabe quien no quiere saber. Hoy puedo decir que entiendo ciertas miradas diferentes, algunas con lástima, otras con cierta desconfianza. He tenido demasiadas pistas en mi vida para darme cuenta de ello. El desparecido físico. Mis padres, dos personas muy mayores. Según los cálculos mi madre de crianza me habría tenido cuando ella tenía 37 años, hoy a esa edad es normal tener un hijo, pero en 1973, era muy raro. Aparte si ella hubiese pasado por eso a esa edad y en esa época, lo habría gritado a los 4 vientos; y a mi madre no le gusta hablar de embarazos o mujeres embarazadas. Si bien hay muchas fotos, o había, -porque muchas desaparecieron misteriosamente…-, nunca encontré una sola foto de ella con la panza. Tengo una prima en el interior –a quien quiero mucho y tengo una excelente relación- que hasta no hace mucho, me habrá visto 5 veces en la vida, cuando le cuento esto me dice: “-lo sospechaba…-”; al igual que la madre de mi mejor amigo, sin haber visto jamás a mi madre de crianza. Una tía que encaré me dijo: “-bueno, que vas a hacer, hay que mirar para adelante… y seguir con tu vida…-”. ¿Qué mas prueba que esa? Lamentablemente quien no vive esto, no lo entiende. Prefieren ser fieles a Pactos de Silencio que lo único que logran es prolongar una mentira, y dejar estancadas a algunas personas que les cuesta sobrellevar tales situaciones. Bueno, yo no me voy a estancar. Lamentablemente no se toma conciencia de los daños psicológicos que sufrimos los niños –hoy personas adultas- que pasamos por esto. Debemos crear conciencia de que esta forma de “adopción” es muy dañina para los niños, y que no se puede ignorar de donde venimos.
Para terminar, quiero comentar lo que tal vez sea una ilusión, una fantasía para mí, o tal vez sea que algo me quedó de mi familia de origen. Tengo la sospecha/ilusión/fantasía –llámenlo como quieran- de que en algún lugar tengo una hermana. Si así fuera, ojala ella me este buscando como yo a ella, junto con cualquier pariente de sangre.

Cualquiera que tenga interés en saber más, o tenga algún dato de esta historia escríbanme a: mibusqueda@lawebdepedro.com.ar

SILVIA VIVIANA BARRIONUEVO

 

Busca a su hijo

Mi nombre es Silvia, hace 32 años, en diciembre del 78, vine a la provincia de Buenos Aires, con mi esposo –Héctor Herrera- por razones de trabajo. El 23 de enero de 1979 me interné sola en el hospital Finochietto de Avellaneda, a las 8 de la noche de ese mismo día nació mi primer hijo varón -Héctor Ezequiel Herrera-, en ese entonces yo tenía 17 años de edad y no estaba preparada para eso. Mi esposo no sabia nada, porque estaba trabajando lejos, recién al día siguiente pudo ir a visitarme. Cuando nació mi bebito lloraba fuerte, y yo lo miraba detrás de un vidrio que había, pude ver cuando lo bañaban. Después paso como una hora y las enfermeras y doctores entraban y salían del lugar donde estaba mi hijo, también hablaban entre ellos, y me miraban, y luego miraban a mi bebe, no logré escuchar nada, luego una enfermera lo sacó envuelto y yo le pedí que me lo entregara para cargarlo un rato y así poder verlo, pero no me lo quiso dar. Volví a insistirle una y otra vez, hasta que puede tironear de su guardapolvo y ahí me lo hizo ver rápido, y me dijo que tenía que llevarlo a la incubadora, que mi hijo tenía problemas al respirar. Al día siguiente cuando llegó mi esposo fue a ver a nuestro hijo, no lo dejaron pasar, se lo hicieron ver de lejos, vaya a saber si lo engañaron con otra criatura.
Ahora me pregunto porque no nos dejaron cargarlo, ni siquiera verlo de cerca, si era nuestro hijo…
Mi marido dice que no lo pudo ver bien, no se lo permitieron, volvió al otro día y tampoco lo vio, porque le dijeron que ya había muerto; le preguntaron si el tenia los medios para sepultarlo, pues sino lo cremaban, mi marido les dijo que no contaba con dinero pero que iba a pedirle a algún familiar, y se fue a conseguir la plata; cuando volvió supuestamente ya lo habían cremado y ya no había más que hacer.
Ellos por su propia cuenta abusaron de la ingenuidad y de la pobreza de dos personas jóvenes y sin experiencia alguna. Supuestamente todo quedo ahí y no me dieron nada.
Pasaron los días y una tía de mi esposo nos preguntó si nos habían entregado el acta de defunción del bebe, entonces mi marido fue a reclamar y le dijeron que como no nos habíamos hecho cargo del bebé, no nos correspondía nada; les explicamos una y otra vez que no era así, pero ellos nos pasaron por encima, como que no tenia valor nuestra palabra.
Esto fue como todo pasó, pero yo como mamá siento que mi hijito vive, lo siento muy dentro mío, mi corazón de madre me lo dice, no se si me estaré equivocando pero siento que en algún lugar él está.
Pasaron dos años y luego tuve a mi segundo hijo varón en Lanús, Bs. As. En todos estos años nunca pude hacer nada al respecto por razones económicas, también le pregunte a un juez y me dijo que nos tendrían que haber dado el acta de defunción, de cualquier manera.
Repito una vez más, que mi hijo vive, aunque no sepa en que lugar se encuentra.

Si alguien sabe algo de esta historia, por favor contácteme, les estaré profundamente agradecida.
Mail: nataliaherrera102011@hotmail.com

Muchas gracias.
Silvia Barrionuevo

STELLA MARIS YUMA

 

Es difícil vivir con la incertidumbre de tantos años por saber que pasó ese día, no tener ningún indicio de nada, solo tu palabra y una que otra cosa, pero bueno me queda el sueño de ese día donde mi hijo me decía porque no lo busqué y que me amaba.
Soy de Mendoza, me llamo Stella Maris Yuma, tuve mi primer hijo en el hospital Lagiomaggiore de Mendoza, nació el 28 de febrero de 1983 a las 4,30 de la madrugada, fue un bebe prematuro de muy bajo peso de 1,200 kg., me dijeron que su estado era delicado, me atendió una partera de apellido cejudo. Yo lo vi ese día a las 11,30 hs y estaba vivo, no tenia ningún cable en su cuerpo ni suministro de oxigeno, solo vi un bebe muy chiquito de costado, no vi su rostro solo su cuerpito pequeñito; volví a la sala y llegó mi esposo -Cesar Exequiel Von Dem Busche-, se quedó allí acompañándome y luego fue hasta neonatología a ver al bebe. Pasaron unos cuarenta minutos y volvió llorando porque el bebe había muerto, y yo le dije que lo había visto vivo hacia 2 horas atrás, exactamente a las 13.30hs, le dijeron que había fallecido y que lo dejaban para estudio.
El no lo vio muerto, solo la palabra de la enfermera que estaba de turno. Nos quedamos con eso que nos dijeron.
Hasta que yo vi por los medios a las mellizas que se encontraron después de 30 años en la calle. Cuando nacieron le dijeron a sus padres que un de ellas había muerto; fue en el mismo hospital, entonces creció en mi la duda de si mi hijo habría realmente muerto, solo preguntas y un vacío enorme sin respuesta.
-“Estará vivo, quien lo tiene?, Por qué no pediste verlo?...”- Fue mi reproche hacia mi esposo.
Han pasado mucho años, y yo sigo pensando, y sintiendo en mi corazón que está vivo, que la vida me lo pondrá frente a frente, pero como podré reconocerlo, sino conozco su rostro. Que dolorosa sensación.
Poder contar mi historia me ayuda a pensar que el vive.

Además, mi madre me contó que ese mismo día en que “murió” mi hijo, una mujer entraba y salía muy angustiada de neonatología, entonces ella se acercó y le preguntó si tenia algún problema, y la mujer le respondió que ella había tenido dos bebes, pero en neonatología le decían que era uno, ella decía que sintió dos llantos de bebe, y que sabia lo que había tenido en su panza; es otro dato para aportar.

Si alguien sabe algo de esta historia por favor contácteme.
Mail: stella_yuma@hotmail.com

Gracias, Sra. Yuma

VANESA GISELLE MORETTI

 

Me llamo Vanesa vivo en Entre Ríos, y busco a mis hermanos biológicos. Es poco lo que se. Mi mamá Imelda Del Carmen Moretti, me contó lo poco que recuerda, ya que quedó muy mal,  ella los tuvo y se los sacaron.

Mi hermana es del año 1979, nacida entre enero y febrero, por lo que escuchó mi mamá de las enfermeras, se la iban a entregar a una señora de apellido Fonseca de Concordia, y mi hermano es del año 83 o principios del 84, ella lo tuvo y también se lo sacaron.
Ambos nacieron en el Hospital Felipe Heras de la ciudad de Concordia, Entre Ríos.
Me encantaría encontrarlos.

 

Si alguien sabe algo de esta historia, por favor contácteme.
MAIL: vanesagmoretti@hotmail.com

Gracias.

ROMINA CINTIA SOLTAK

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Mi nombre es Romina, supuestamente nací el 9 de agosto de 1978, fui inscripta como hija propia de mis padres de crianza, y busco mi identidad biológica.

Versión de Noemí Fridman (Madre apropiadora)

Noemí Fridman es hija de Dora Korona. Los padres de Dora Korona inmigraron a La Pampa junto con los padres de Marta Kosowsky, casada con Samuel. Noemí se entera que Marta apropió 2 hijos y le pide que la ayude a conseguir un bebé. Marta le da el número de teléfono de una señora “X” que no recuerda el nombre pero le parece que era un sobrenombre corto y la recuerda como una mujer joven de entre 30 y 40 años.
Noemí y Mario (padres apropiadores) se encontraron dos veces con la señora “X” en donde le pareció era la casa particular, en la calle O’Higgins, Noemí estima que el departamento se encontraba en O’Higgins entre Echeverría y La Pampa, sobre mano derecha.
La primera vez fueron a hablar con ella, la señora “X” le hizo algunas preguntas sobre su solvencia económica: si tenían casa propia y auto, y pidió una donación. Noemí no se acuerda del monto pero recuerda que no le costó juntarlo y que tampoco tuvo que pedir prestado. En el departamento había un señor judío religioso que al parecer era el marido de la señora “X”.
El dinero se lo entregaron a la señora “X” pero no se acuerda quien se lo dio, si ella o Mario.
La segunda vez fueron al departamento para ir a buscar al bebe.
A Noemí la llamaron el 10 de agosto de 1978 avisándole que había un bebé. La citaron para el día siguiente a las 12 del mediodía. Noemí avisó a la familia de esta situación. El día 11 llegaron al edificio Mario, Noemí y un pediatra -Héctor Freilij- contratado por ellos. Tocaron timbre, les abrieron la puerta y subieron los tres. Esperaron arriba como una hora y como no llegaba el bebé Noemí bajó a fumar un cigarrillo. Noemí vio parar un coche, se bajó una señora, con una bebé en brazos envuelta en una manta rosa. Noemí entró al edificio nuevamente junto con esta señora “Y” sin cruzar palabra. Toman el ascensor juntas, entran al departamento y la señora “Y” junto al pediatra entran a una habitación y cierran la puerta. Noemí y Mario se quedaron en el comedor. Noemí pensó que la señora “Y” era la partera Emilia Torres. La misma figura en la partida de nacimiento como la partera interviniente en el nacimiento, cuya dirección es Av. Santa fe 1234, Martínez. Lugar donde actualmente se encuentra una empresa de administración de inmuebles “San Jorge”.
El pediatra salió de la habitación después de un rato y le avisó a Noemí que el bebé tenía un pequeño problema en la columna. Pero que era normal.
La señora “Y” dejó un papel con el cual se tenía que hacer la anotación del nacimiento en el Registro Civil de Martinez y se fue. Noemí supuso que la dirección donde registraron el nacimiento era el consultorio privado de la señora “Y” aunque nunca fue al lugar ese.
Finalmente Noemí entró a la habitación para ir a buscar al bebé.
La beba todavía tenía el cordón umbilical. Alguien dijo que tenía 48 hs de vida. Por eso la anotaron con fecha de nacimiento 9 de agosto. Por otro lado, Noemí manifestó que el cordón se cayó a la semana exacta de haber llevado a la beba a su casa (haciendo referencia al 18 de agosto), dato que podría indicar que el nacimiento se produjo entre el 5 y el 9 de agosto.
Mario fue a anotar a la beba solo, al Registro Civil de Martinez. No le dieron instrucciones de preguntar por nadie en especial.
Héctor Freilij le dio indicaciones a Noemí de que la beba tenía que estar en contacto únicamente con ella y con nadie más, por lo menos durante los primeros 3 o 4 días.
Noemí dijo que la beba tenía 2,350Kg. La bañaron a los 7 días. Hasta el 1er mes no la sacaron a la calle.
El mismo día que llevaron a la beba a la casa, se hizo una fiesta a la noche con todos los familiares de Noemí y Mario. Uno de ellos, médico y primo hermano de Noemí, le dijo que la beba parecía muy grande por tener 48hs, y que no estaba colorada ni hinchada.
Noemí recuerda que a los 2 o 3 años aproximadamente se enteró que la señora “Y” (para ella la partera Emilia Torres) había fallecido. No recuerda si se enteró porque Mario se lo dijo. Tampoco sabe como él se enteró. Mario dice que tratando de hacer memoria, le parece que la señora “X” lleva el apellido de Masri o Falak.

 

Si alguien sabe algo de esta historia, por favor contácteme.
Mail: rominasoltak@hotmail.com

CLAUDIO ADRIAN DOMINGUEZ

 

Mi nombre es Claudio Adrian Domínguez, tengo 38 años, nací el 5 de marzo de 1973, y vivo en Bell Ville, Provincia de Córdoba.
Hace aproximadamente 6 años me enteré que era adoptado, y busco mi Identidad biológica.
Pude dar con el paradero de mi madrina que vive en Zapala (Neuquén), ella se llama Maria Teresa Soul, ella es hermana de Mirtha Nilce Soul de Carpio quien fue la partera que me dio en “adopción” a los 9 meses cuando mi mamá me abandonó. Mi madrina me dijo que ella me cuidó durante 7 días hasta que mis padres adoptivos me fueron a buscar, yo tenia un nombre y un apellido y el supuesto nombre era DANIEL, y que mi madre biológica vivía en la calle Estados Unidos 4963, pero me anotaron en Bell Ville como hijo legítimo, lo cual implica que debe existir un certificado de defunción en La Maternidad Provincial de Córdoba en la cual trabajaba el Dr. Masota quien firmaba los certificados.
Supuestamente mi madre biológica nos dio en adopción a una hermana de 8 años y a mí con 9 meses, ella estaba a punto de dar a luz y también lo dio en adopción.
Si no puedo encontrar a mi madre biológica quisiera encontrar a esa hermana que hoy tendría 47 años.

Si alguien sabe algo por favor comunicarse al 03534-15677051 o. 03534-15587448,  o por mail a claudiod214@hotmail.com

Muchas gracias

 

 

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